jueves, 16 de octubre de 2008

El hombre de Neardental

El Neardental

El Hombre de Neandertal, u Homo neanderthalensis, es una especie del género Homo que habitó Europa y partes de Asia occidental desde hace 230 mil hasta 29 mil años atrás, durante el Pleistoceno medio y superior y culturalmente integrada en el Paleolítico medio.Sus características definidoras, a partir de los huesos fósiles descubiertos hasta ahora (unos 400 individuos), son: esqueleto robusto, extremidades cortas, tórax en barril, arcos supraorbitarios resaltados, frente baja e inclinada, faz prominente, mandíbulas sin mentón y gran capacidad craneal —1.500 cm³—. Vivían en grupos organizados, formados por alrededor de unos treinta miembros.Los neandertales fueron una especie bien adaptada al frío extremo. En ellos se notan cráneos alargados y amplios, complexión corta y robusta, y nariz grande;rasgos que denotan adaptación a climas fríos, como se puede observar actualmente en las poblaciones del Ártico. Sus cerebros eran igual o más grandes que los del hombre moderno. Un neandertal promedio tendría una altura de 1,65 m, de contextura pesada, y musculatura robusta.El estilo de herramientas líticas utilizadas en el Paleolítico medio por los neandertales es la cultura Musteriense, así llamada por haber sido encontradas por primera vez en el yacimiento arqueológico Le Moustier. La cultura musteriense está caracterizada por la utilización de la técnica de talla Levallois. Estas herramientas fueron producidas usando martillos de percusión blandos, como huesos o madera. En los últimos tiempos de los neandertales se nota en el registro arqueológico el estilo Châtelperroniense, considerado como más "avanzado" que el musteriense.

Clasificacion Cientifica


Reino:Animalia
Filo:Chordata
Subfilo:Vertebrata
Clase:Mammalia
Orden:Primates
Suborden:Haplorrhini
Infraorden:Simiiformes
Superfamilia:Hominoidea
Familia:Hominidae
Género:Homo
Especie:H. neanderthalensis
Nombre binomial
Homo neanderthalensisKing, 1864


Etimología



El término "Hombre de Neanderthal" fue creado en 1863 por el anatomista William King. Neanderthal hoy se escribe de dos maneras: La ortografía de la palabra alemana Thal, que significa valle, fue cambiada a Tal a principios del siglo XX, pero la primera forma de escribirlo es la que a menudo se utiliza en inglés y siempre en la nomenclatura binomial, mientras que en alemán y español generalmente se usa la forma moderna.
El comienzo de la historia del Hombre de Neandertal es también el inicio de la paleoantropología. En agosto de 1856 fue descubierto el espécimen que luego sería conocido como Neanderthal 1. El lugar fue la cueva Fedhofer en el valle del río Neander, cerca de Düsseldorf, Alemania. Fue bautizado Hombre de Neanderthal porque así se dice "valle del Neander" en alemán.





Descubrimiento
Los primeros fósiles fueron encontrados en Engis (Bélgica), en 1829. Le siguen los de Gibraltar, en la cantera de Forbe en 1848, pero no se reconoció el significado de estos dos descubrimientos hasta bastante después de que se diera a conocer el famoso Neanderthal 1. Este fue hallado en 1856 cerca de Düsseldorf en el valle del río Neander en Alemania, tres años antes de que Charles Darwin publicara El origen de las especies
.
El descubrimiento de 1856 fue realizado por Franz Meyer, de la Universidad Bonn, y para explicar dicho hallazgo inventó una teoría curiosa. Según Franz el esqueleto pertenecía a un cosaco ruso que perseguía a Napoleón a través de Europa. Explicaba que el cosaco sufría raquitismo, lo que explicaría la forma arqueada de sus piernas, y que el dolor del raquitismo le hacía arquear tanto las cejas que le produjeron unos fuertes arcos supraciliares.


Clasificación

Su lugar en la clasificación científica ha sido fuertemente debatido, en oportunidades clasificándose como una subespecie de Homo sapiens (Homo sapiens neanderthalensis), pero el consenso actual lo ubica como una especie aparte (Homo neanderthalensis). La genética ha demostrado que el Hombre de Neandertal evolucionó paralelamente al Homo sapiens desde antepasados comunes lejanos. Los científicos han tenido éxito en extraer el ADN de varios esqueletos de neandertales. Después de un cuidadoso análisis, particularmente del ADN mitocondrial y además de una cantidad de ADN nuclear, parece que el ADN de los neandertales es muy diferente al del H. sapiens. Al medir el grado de diferencia filogenética entre el ADN de los neandertales y el de los humanos modernos, los investigadores sugieren que estas dos especies surgieron de linajes separados hace por lo menos 400 mil años, y hasta 1 millón de años atrás. Aunque no se descarta un pequeño aporte neandertal al acervo genético del Homo sapiens, el reciente estudio del material genético procedente de la muela de un niño neandertal de hace 100 mil años ha concluido que el hombre de Neandertal no es antepasado del Homo sapiens. Si bien un reciente estudio aporta datos para creer que los seres humanos actuales tienen genes neandertales, y el cruce entre especies podría haber ocurrido.
Mientras el Homo sapiens evolucionó en África, desde donde migró hace entre 100 mil y 60 mil años hacia el resto del planeta, el Hombre de Neandertal se cree que desciende del Homo heidelbergensis. Estudios recientes indican que su origen podría estar en la Península Ibérica.


Extinción

Se han propuesto muchas explicaciones para la extinción de los neandertales, en relación o no con la expansión de los cromañones con los que convivieron en Europa en los últimos milenios de su vida como especie. El paleobotánico José Carrión, de la Universidad de Murcia, propone una tesis de extinción por cambio ambiental ligado a los cambios climáticos.
El neandertal es un animal meridional, de bosque abierto o sabana (árboles grandes, arbolitos sueltos y hierba), no es un hombre de estepa. Siempre los han pintado en el norte de Europa, pero ellos se iban al norte cuando hacía calor; en los periodos glaciales estaban en el sur de España, el sur de Italia y la península grecobalcánica. Por su tecnología, posiblemente cazaban en grupos pequeños y al acecho, escondiéndose detrás de árboles y arbustos. Y ocurre algo inesperado: el paisaje se hace entonces muy abierto, muy estepario, con pocos arbustos, y el tipo de animales cambia. Pasa de una gran diversidad de fauna a otra menor pero muy grande: mamuts, bisontes, renos... Animales que hay que cazar de otra manera, con proyectil o lanzando piedras a distancia. Y sus herramientas de caza son más pequeñas y lanzables, no pesan. La mejor tecnología para esa caza la tiene nuestra especie, los sapiens que vienen de la estepa asiática perfectamente adaptados. Pero todavía sobrevivió miles de años.






4 comentarios:

Millán Mozota dijo...

Pone por todo el texto "Nea-R-D-ental" y eso no existe.

oscar dijo...

El hombre de Neandertal (llamado así por el distrito de Neander, en Alemania, donde se halló el primer fósil) era indudablemente humano. Al principio se le pintó encorvado, con apariencia de estúpido, peludo y simiesco. Ahora se sabe que esta reconstrucción equivocada se basó en un esqueleto fósil que había sido malamente deformado por una enfermedad. Desde entonces se han hallado muchos fósiles de Neandertal, y estos confirman que no difería mucho de los humanos modernos. En su libro Ice (Hielo), Fred Hoyle declaró: “No hay prueba de que el hombre de Neandertal fuera de manera alguna inferior a nosotros”. El resultado ha sido que dibujos recientes de los neandertaloides han adquirido una apariencia más moderna.

oscar dijo...

¿Hubo “hombres de las cavernas”?
HA SIDO tan grande la influencia ejercida por libros, revistas, exhibiciones de museo y hasta tiras cómicas que, por lo general, en el momento que la gente oye mencionar a los “hombres de las cavernas” piensa en “hombres monos” y “eslabones perdidos.” ¿Sucede así con usted? Estos términos se han convertido casi en sinónimos de alguna criatura del pasado en una “cadena evolucionista” —“el hombre primitivo”— en camino del antiguo primate al hombre como es hoy día. ¿Es verdadera esa “cadena”? ¿Hubo “hombres de las cavernas” en el sentido evolucionista? ¿Ha probado la ciencia moderna que estas ideas son verdaderas?
La persona de término medio da por sentado que la ciencia ha encontrado las respuestas a todo esto, que de veras tenemos una cadena intacta de los pasos progresivos que el hombre ha dado en su desarrollo, de modo que muchas personas se forman imágenes de hombres parecidos a monos que en el pasado antiguo vivían en cavernas y que hasta fueron contemporáneos de los dinosaurios. ¿Por qué los imaginan así? Bueno, porque los cuadros que han visto los han llevado a creer que los científicos han hallado criaturas enteras, precisamente como las ilustran... ¡peludas, agachadas y todo lo demás!

Sin embargo, un examen de la evidencia revela que hay una diferencia entre lo que los científicos realmente saben y lo que creen que pudiese haber sido. Por ejemplo, en un famoso museo de historia natural se halla una exhibición de primates que supuestamente vienen a parar en el hombre, y también se muestra un “árbol genealógico de primates.” Pero éste está acompañado de una explicación importante que dice: “En la ausencia de algunos fósiles, tanto de edad conocida como de afinidades conocidas, algunas ramas y horcaduras son solo conjeturas razonables.” Las conjeturas no son hechos. Los enlaces y las edades no se han probado.

Es cierto que los científicos han hallado cavernas en las cuales había montones de cenizas que habían quedado de fogatas, junto con vestigios de alimento y otras señales de habitación humana. Pero esos indicios no nos dicen que todos los hombres de la antigüedad vivieron en cavernas, ni que cualesquiera que lo hayan hecho realmente formen un eslabón en una cadena que retroceda hasta alguna clase de “hombre primitivo.” Hoy día hay personas que moran en cavernas, como los tasaday de Mindanao en las Filipinas. Aunque hay quienes consideren primitivos a los tasaday debido a su manera sencilla de vivir, no son criaturas parecidas a monos, ni son peludos ni torpes.

oscar dijo...

Y eso no es todo. Puesto que los evolucionistas se esfuerzan por hacer que sus hallazgos se parezcan al eslabón entre el mono y el hombre, cuando reconstruyeron por primera vez los huesos de los pies del hombre de Neandertal, un libro dice que “hicieron que se parecieran a los de un mono.” Pero el mismo libro dice que los pies realmente ‘se parecen mucho a los del hombre moderno y funcionaban de modo muy parecido.’ Mire al cuadro de pies en la página opuesta. ¿Cree usted que se parecen tanto que se pudiera concluir equivocadamente que son los mismos?

LOS AUSTRALOPITECINOS están disponibles para que se les estudie, puesto que se han hallado muchos de sus huesos. ¿Estamos más seguros respecto a éstos como antecesores del hombre? Los libros de texto dicen: “Su apariencia es asunto de conjetura.” “Todavía hay muchas lagunas y vacíos en el conocimiento que tenemos de nuestros antecesores, y algunas de las cosas que creemos que sabemos acerca de ellos están basadas en meras conjeturas cuidadosas.” No obstante, los libros de texto hacen que parezca que estos primates son eslabones hacia el hombre.
EL “HOMO ERECTUS” es un caso que demuestra que uno debe ejercer cuidado y no aceptar todo lo que ve representado en las ilustraciones de eslabones perdidos. Un libro de texto pregunta acerca de estos hombres: “¿Fueron peludos?” Da esta respuesta: “Probablemente no... por lo menos no más de lo que lo son muchas personas que viven actualmente.” Pero en una página anterior del mismo libro se representa a uno de ellos como monstruo peludo como la ilustración de arriba. ¿Es eso honrado?

Los hechos muestran claramente que no existe la evidencia que dicen que hay de una cadena que una al hombre con los primates. No hubo “hombres de las cavernas” en ese sentido. No solo hay eslabones perdidos... la cadena misma realmente no existe. Lo que se ha presentado como prueba ha sido, en algunos casos, falsificado, alterado, hasta reconstruido para que cuadrara con alguna idea preconcebida. En otros casos lo han interpretado, vuelto a interpretar, interpretado mal y aplicado mal.

Sin embargo, el hombre es justamente lo que la Biblia muestra que es... único en su género, una creación especial. (Gén. 1:26, 27; 2:20) No solo está muy adelantado su cerebro en comparación con los cerebros de los animales, sino que también lo está su cuerpo. Hasta algunos evolucionistas dicen con admiración: “La cosa más llamativa acerca del cuerpo humano es que es singular. No hay nada en el mundo semejante a él.”